viernes, 15 de enero de 2010
La propuesta de reforma política del presidente Calderón
1. Dejar en libertad a las legislaturas locales y a la Asamblea del Distrito Federal para poder establecer la elección consecutiva de alcaldes y demás miembros de los ayuntamientos, así como de los jefes delegacionales hasta por un periodo de 12 años.
2. Permitir la elección consecutiva de legisladores federales y locales en periodos que tengan un límite de hasta 12 años.
3. Reducir el número de integrantes en el Congreso. Se propone del Senado eliminar los 32 escaños que son electos de una lista nacional, manteniendo tres senadores por entidad federativa, dando un total de 96. De la Cámara de diputados se propone reducirla de 500 a 400 diputados.
4. Se propone aumentar el número de votos para que un partido político conserve su registro, pasando del 2 al 4% con la finalidad de garantizar una mayor representación social de los partidos políticos.
5. Incorporar la figura de Iniciativa Ciudadana, ampliando las garantías políticas de los ciudadanos, teniendo éstos la facultad de proponer iniciativas de ley ante el Congreso de la Unión.
6. Para ampliar los derechos de los ciudadanos, se propone incorporar la figura de las candidaturas independientes a nivel constitucional para todos los puestos de elección popular.
7. Adoptar un sistema de elección por mayoría absoluta con segunda vuelta para la elección de Presidente de la República. Será electo para presidente el candidato que en la primera vuelta obtenga más de la mitad de los votos emitidos, si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta, pasarían a segunda vuelta los dos que hayan obtenido el mayor número de votos. Adicionalmente se propone que la segunda vuelta se lleve a cabo en la misma fecha que la elección legislativa.
8. Reconocer a la SCJN la atribución para presentar iniciativas de ley en el ámbito de su competencia, así, la SCJN tendría la capacidad para mejorar el funcionamiento del poder judicial y la posibilidad de incidir directamente en mejoras a la normatividad en materia de medios de control constitucional como el amparo, las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad.
9. Facultar al poder Ejecutivo para que pueda presentar al inicio de cada primer periodo ordinario de sesiones, dos iniciativas preferentes que deberán dictaminarse y votarse por el Congreso antes de que concluya dicho periodo. En caso de que el Congreso no dictamine y vote en cualquier sentido sobre la iniciativa, ésta se consideraría aprobada. Las iniciativas de reforma constitucional presentadas bajo este procedimiento serían sometidas, en caso de no existir decisión por el Congreso, a un referéndum para que los ciudadanos decidan sobre su eventual aprobación.
10. Facultar al Ejecutivo Federal para presentar observaciones parciales o totales a los proyectos de ley aprobados por el Congreso y al Presupuesto de Egresos de la Federación.
Si bien es bastante aceptada la idea entre los analistas que la presente reforma tiene como intención acotar el poder que tiene el Congreso en cuanto a la toma de decisiones en el país, y con ello pasar dichos poderes al presidente, es necesario que como sociedad nos conscientizemos de que tenemos una oportunidad para reformar un sistema político que a todas luces ha demostrado pésimos resultados en cuanto a las decisiones que beneficien al país. Es por eso que invitamos a los ciudadanos a que participamos activamente en este debate, y que cada punto puesto sobre la mesa sea discutido desde todos los puntos de vista y desde todos los sectores, con el fin de que se logre llegar a un concenso que tenga un solo objetivo: una reforma política integral que beneficie a México.
jueves, 30 de julio de 2009
qué sigue de las elecciones
Uno de los temas que marcaron en mayor medida el proceso electoral fue el de la anulación del voto, instancia a la que sus promotores conminaban a llegar en vista de la escasa representatividad que los partidos políticos significan para los ciudadanos. Si los ciudadanos no se sienten representados por los partidos políticos, pero son la población en la que recaen los efectos de las políticas públicas y de las decisiones que se toman desde los distintos órdenes de gobierno, es necesario que la reflexión y las manifestaciones de descontento traspasen el campo de lo meramente electoral y se traduzcan en mecanismos de presión para lograr que el sistema de gobierno del país consiga hacer sentir a los ciudadanos sus actores principales.
El camino debe recorrerse desde varias vías, tanto las instituciones deben ser más aptas para gozar de representatividad y legitimidad, como los ciudadanos deben ir tomando una actitud más activa en la conformación de la vida pública de su país.
Varias fueron las demandas que se realizaron en la carrera electoral para dar a la ciudadanía una participación más activa, a las cuales habrá que dar seguimiento para ver si es que efectivamente todo el entorno marcado por la campaña de la anulación del voto tiene repercusiones en la estructura del sistema de gobierno y del sistema electoral, lo que contravendría las acusaciones de inutilidad a las que fue sometido.
Muchos de estos temas podrían entrar a discusión en una posible nueva iniciativa de reforma electoral. Respecto a estos temas, una encuesta del periódico Reforma revela que el 79 por ciento de los consultados opina que se deberían reducir los recursos que se entregan a los partidos políticos. El 68% señala que se debería reducir el número de diputados de representación proporcional. Por su parte, el 58% se manifiesta a favor de permitir las candidaturas independientes y ciudadanas.
Uno de los temas de los que más se ha hablado con respecto a modificaciones del sistema de gobierno es el de la reelección de legisladores, sin embargo este punto cuenta con el rechazo del 67% de los encuestados. Sobre la publicidad de los partidos políticos en los medios de comunicación las opiniones están divididas: 49% opina que los partidos y sus candidatos deberían poder anunciarse libremente en los medios, mientras que 48% opina que eso no ayudaría a mejorar la situación de nuestro sistema político.
Estos y otros puntos como la discusión en torno a las figuras del referéndum, del plebiscito y de la iniciativa ciudadana deben ser seguidos de cerca en los próximos meses en el debate público en nuestro país para ver si es que nos dirigimos a transformaciones en nuestro sistema político que logren que la población se sienta más representada dentro de las estructuras de gobierno.
jueves, 25 de junio de 2009
La democracia del silencio II

“Uno no puede ver más allá de una elección que no entiende.” – Oráculo de Matrix
Viendo hace unos días una discusión de la película “The Matrix”, me encontré bastante sorprendido al encontrar una frase muy exacta a la situación de las elecciones en México, a su vida política y al cómo los políticos manejan a ciudadanos como todos nosotros. En la película, las máquinas llegan a tal punto en el que controlan a los seres humanos; los conectan a una realidad virtual inexistente y los usan como baterías para ellas mismas, y la verdad es que lamentablemente creo que así nos manejan los políticos a nosotros.
Nos conectan a una realidad virtual llena de propuestas maravillosas, donde todo es perfecto y donde todo problema tiene solución con su sabia intervención a cambio de nuestro voto. Nos llenan el ambiente y nuestros medios de comunicación con las maravillas que será nuestro día a día si les damos nuestro instrumento cívico más valioso: el voto. Lo malo es que elección tras elección, pasa lo mismo y ellos siguen haciéndose más fuertes mientras nos dan atole con el dedo. La única y falsa solución que se ha visto es la de abstenerse o anular nuestro voto, pero a final de cuentas eso es mantenerse en la misma situación. Debemos de darnos cuenta de que la realidad es otra, y que así como en la matrix, aquí en nuestro mundo también al final de cuentas la política es algo creado por todos nosotros por lo que podemos cambiar de raíz el problema y sacar a esos falsos profetas de la salvación nacional. Nuestro voto es la mejor arma para decir que aquí estamos, y queremos luchar por un mejor México. Y al tirar o abstener de usar nuestra arma, nos enfrentamos a una vieja y mañosa máquina que no tendrá piedad sobre nosotros. Como ciudadanos nos toca defender lo nuestro, y por ende yo creo sería útil cambiar una serie de cosas en la política nacional.
Muchos a veces nos quejamos de Estados Unidos, pero en mi humilde opinión ellos tienen una democracia más sana. Existe la reelección, que es una herramienta ciudadana para decirle a los políticos que tienen determinado tiempo para dar resultados o de lo contrario saldrán del puesto. El contacto directo de los legisladores con su ciudadanía, los cuales pueden hacer una cita y el está obligado a atenderlos. O si no les parece suficiente; ahí les va mi preferida de todas. La capacidad que tiene cualquier ciudadano que al recaudar cierta cantidad de firmas puede crear una propuesta de ley, la cual es llevada con los legisladores y puesta a elección por la misma ciudadanía.
Yo me sigo preguntando, cuándo nos pidieron nuestra opinión los legisladores con respecto al tema del aborto, la legalización de la marihuana, o de la muy polémica pena de muerte. Con el sistema político actual, tendría que quedarme sentadito junto a ustedes un buen rato para que esto suceda, si es que sucede. Es por eso que con nuestro voto podemos hacer el cambio; y no dejando nuestra boleta en blanco, dejando de ir a votar o pintándole una pintoresca barba a la foto del candidato. Una verdadera democracia a final de cuentas no reniega de sus mismas bases y el poder cívico, pues si no, deja de ser democracia.
Unámonos como ciudadanos para reflexionar, analizar, y proponer una sana vida política. Para eso creamos Cancha Ciudadana, y para eso estamos con ustedes.
lunes, 15 de junio de 2009
Zapatero a su zapato
Si lo que el PVEM buscaba era añadir seriedad a su campaña y captar la atención de los ciudadanos preocupados por el desempeño de sus representantes, usar como imagen la recomendación de dos actores de Televisa no resulta el medio más adecuado.
Si por otro lado lo que se buscaba era obtener popularidad usando la imagen de dos personajes ampliamente conocidos por el grueso de la población que alimenta su apetito cultural con los contenidos de Televisa, el camino parece el indicado. Sin embargo, ¿no resulta indignante para la inteligencia de quienes nos consideramos ciudadanos serios y comprometidos con nuestra sociedad, el que nuestra clase política tome con tan poca seriedad su trabajo? ¿Por qué no pedir la opinión de los especialistas en los temas a tratar? Si necesito un médico seguro no buscaré un mecánico, así que si de lo que estamos discutiendo es de política y derecho ¿por qué recetarle a la ciudadanía la opinión de dos actores telenoveleros al respecto?
jueves, 4 de junio de 2009
La sociedad civil organizada: el gran faltante de la consolidación democrática en México
Si a cualquiera le preguntásemos sobre qué es el estado es muy probable que nos respondería lo siguiente: es el aparato de gobierno, el territorio y la población dentro de éste. Esa es la definición más extendida del Estado nación nacido de la Revolución Francesa. Sin embargo la vida democrática actual no debe limitarse a aquellos tres elementos. El modelo democrático occidental tiene dos orígenes históricos: el representativo y el participativo. El participativo proviene de la polis griega en la que el ciudadano ocupaba cargos públicos de manera directa sin partidos de por medio. La tradición representativa nace con el Imperio Romano. Su gran extensión llevó a la necesidad de crear representantes para encargarse de lo público, el famoso Senado. Pero volviendo a la definición del Estado la más reciente definición menciona a tres actores: el mercado, el aparato gubernamental y la sociedad civil. El Estado es compuesto por estas tres partes que intervienen en lo público como iguales. Los gobiernos de las democracias más modernas y operantes cuentan con una sociedad civil que reconocen y apoyan (con recursos públicos). La sociedad civil organizada se encarga de monitorear y evaluar las políticas públicas y a su vez se encargan de intervenir en diferentes ámbitos de la vida pública, desde la atención a grupos vulnerables hasta la defensa de causas ambientales. En México hace falta mayor presencia de este sector, en parte por su falta propia de organización y el escepticismo de la clase política a ceder sobre su control monopólico de lo público. Sin embargo una democracia consolidada se fortalece de tener una sociedad civil organizada participativa. Buena parte del cortoplacismo inherente a la clase política mexicana puede superarse con la participación ciudadana. Así se lograría promover realmente una agenda que busque atender problemas al largo plazo como el cambio climático. Buena parte de las medidas tomadas por el actual gobierno francés para alcanzar la sustentabilidad de sus edificios han sido armadas y evaluadas por diferentes organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la conservación del medio ambiente. Así los dos orígenes históricos se fusionan en los modelos democráticos más consolidados: la representatividad, gubernamental, comparte la tarea de cogobernar con la participación de la ciudadanía. Esa es la gran diferencia entre una democracia a medias tintas como la nuestra y las más modernas.
lunes, 1 de junio de 2009
La nueva democracia
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.- Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.
Basta recordar en los obscuros y envilecidos tiempos de hoy, la vergüenza nacional de lo que fue la ley televisa. En dónde estaban los augustos representantes del pueblo y los partidos dedicados a velar por el interés de la nación ¿En dónde estaban? En ninguna parte. La distancia entre los principios y la doctrina de la democracia y la aberrante realidad de la nación cubrió por igual a todos los partidos políticos y todos los “representantes populares”.
miércoles, 27 de mayo de 2009
La insoportable levedad electorera en México
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.
Las elecciones cada vez se acercan más, y esa luz al final del túnel que todos como buenos mexicanos esperamos para que algún político inicie un cambio se ve igual de distante que en cualquier elección pasada. Seguimos con las calles tapizadas de distintas caras, en algo que parece más concurso de belleza y no una elección democrática. Las mismas promesas de siempre, con toques de azúcar para provocar nuestra simpatía por alguna de esas caras. Esas caras que prometen lo mismo que la de junto, pero al verlo más apuesto o apuesta creemos que él si podrá. Deberíamos de concentrarnos por una política real, y no fomentar este circo electoral. Hay que darnos cuenta que no hay propuestas reales y concretas a pesar de que la mayoría de sus partidos predican el voto informado. ¿Por qué un ciudadano común y corriente debe de votar por una de esas caras, que supuestamente lo representarán como diputado si ni siquiera conoce sus propuestas, y las letras debajo de su cara dicen lo mismo que el de al lado? Sería útil una política en la que el candidato diera a conocer en persona o a través de los varios medios de comunicación sus propuestas, hacernos sentir esa vieja calidez de que todo estará bien mientras él nos represente, y vele por nuestros intereses. Dejemos fuera frases electoreras supuestamente contundentes como “seguridad o renuncio”, y pasemos a resultados. A final de cuentas no necesitamos un político que al primer acto de inseguridad huya a su casa, sino una mano firme que una vez por todas actúe y nos regrese las ciudades que hemos ido perdiendo en manos de la corrupción y el narcotráfico. Lamentablemente, parece ser que ningún político se da cuenta de esto, y a su vez los ciudadanos igual; provocando que sea una elección más del montón que no provoque ningún cambio de los que tanto necesitamos. Nos nublan la vista con promesas ante esa gigantesca falta de información. El vacío de información es crítico, pero aun más lo es que la selección interna de los partidos responda a principios y procedimientos auténticamente antidemocráticos como son los diputados plurinominales; que perpetúan las cuotas de poder y el acceso de personas que no representan más que al padrino que les brindó la oportunidad o al partido que requiere de su voto en bancada para fomentar ese beneficio al grupo y no a la ciudadanía. Abandonar el clientelismo, la transmisión hereditaria de puestos públicos, el tráfico de influencias. Es una vergüenza la selección de estos personajes a las candidaturas sólo porque fueron populares en otro oficio o familiares de los "grandes hombres" que entregan el poder a otros que les seguirán dando sus jugosos beneficios. Si la ciudadanía no abre los ojos y reclama un verdadero cambio, esa insoportable levedad de la política con respecto al país no cederá permitiendo un mejor México para todos. Usemos todas las armas que tenemos los ciudadanos. Periódicos, televisión e internet pueden ser esta plataforma. Es por eso que en Cancha Ciudadana queremos fomentar esta participación y retroalimentación; para así iniciar este ideal cívico. Todos sus comentarios son bien recibidos.
viernes, 22 de mayo de 2009
Qué esperamos y qué deberíamos esperar de nuestra clase política
jueves, 14 de mayo de 2009
¿Qué hacer frente al circo?

El día de hoy escuchaba el programa de radio ibero zigma medios, en él se hace una revisión de la agenda público-mediática de la semana. Gabriela Warkentin y José Carreño Carlón discutían algunas cosas que provocan las siguientes líneas. Primero, ante el vacío de noticia dejado por la Influenza nos encontramos con un México de escándalos y noticias de primera plana: el libro de Carlos Ahumada, la entrevista de Aristeguí al ex presidente De la Madrid. Ambos muestran, más allá de si es verdad lo que dicen, el desprestigio y la imagen que en México tenemos de los políticos: no hay más que corrupción, espectáculo, chisme y lucha por el poder. Segundo, hubo una fuerte reacción en las redes sociales virtuales por la entrevista, un ánimo encendido y un vago sentimiento de impotencia y rabia. La gente, al parecer, invitaba a anular el voto. Una forma de protesta silenciosa ante el panorama. Por otro lado, tenemos a los medios y su continua repetición de "noticias", las horas de radio y televisión por "llenar", sus tristes contenidos y su continuo mensaje de presagiar el clásico "siempre lo mismo": los políticos corruptos, los partidos sin credibilidad, ciudadanos sin representación. Reverberación mediática, palabras vacías, basura de campañas: ¿ y las propuestas? Un IFE que bombardea el espectro con anuncios (como si eso fuese a fomentar el voto o a generar participación) y una sociedad indiferente que no encuentra la forma de expresar, resistir, comunicarse, organizar su acción política y difundir la reflexión sobre lo común, hacerse de lo público. No queda más que una pregunta al aire, una que viene de tiempos pasados, y que recuerda aquellos días en los que la acción política aún dejaba rastros de su existencia: ¿Qué hacer? Los comentarios son bienvenidos.
lunes, 23 de marzo de 2009
El potencial del ciberespacio en México
Como les hemos planteado, Cancha Ciudadana nace de la idea que el ciberespacio ofrece las herramientas para organizar un movimiento ciudadano independiente, en el que podemos abandonar la inmediatez mediática para involucrarnos en un debate político profundo e incluyente. Para fundamentar esta idea, veamos cuál es el estado de internet en nuestro país. El Estudio AMIPCI de hábitos de los usuarios de Internet en México 2005, elaborado con base a datos del Consejo Nacional de Población, la Coordinación General del Sistema Nacional e-México, el Instituto Nacional de Geografía e Informática, Ipsos-Bimsa, Kantar Media Research Group, la Secretaría de la Función Pública y Select; plantea lo siguiente:
• En México los dispositivos tecnológicos que permiten tener acceso a Internet son: computadoras (10, 835,522), teléfonos móviles ajustados (46, 152,000), PDAs (1, 766,000).
• Del total de computadoras estimadas 6.301,669 (58.15%) permite navegar en Internet.
• Veintidós millones de mexicanos tienen acceso a computadoras. El total de cuentas de acceso a Internet asciende a 3, 693,000, de las cuales 1, 793,000 (48.5%) son de banda ancha, 12,000 de enlace dedicado, y 1, 888,000 son cuentas “Dial-Up”.
• 14.4 millones de usuarios de Internet mayores de 12 años de edad en zonas urbanas, y 1.9 millones en zonas rurales. De ese modo el total de usuarios de Internet en México mayores de 12 años ascendería a 16.3 millones.
• El estudio estima que el total usuarios de Internet en México asciende a 17, 140,000.
• El principal punto de acceso a Internet es el hogar (40%), donde el tiempo promedio se ha incrementado a casi dos horas diarias. Los cibercafés representan el segundo punto de acceso (30%). El trabajo u oficina el tercero (20%), y la escuela ha sido desplazada al cuarto sitio (10%).
• De acuerdo con los resultados que arrojó el Estudio AMIPCI de hábitos de los usuarios de Internet en México, 2005, en el mes de junio de 2005 era posible realizar en Internet 1,225 trámites y servicios electrónicos gubernamentales.
• En junio de 2005 un total de 7,500 centros comunitarios digitales con 40,836 equipos instalados para atender a un promedio mensual de 5.8 millones de usuarios de Internet